Los expertos del marketing trabajamos cada vez más para influenciar el comportamiento inconsciente del consumidor, más en estos tiempos de crisis, tiempos que requieren innovación e ideas.

En el marketing competitivo del 2009 no hay coincidencias, ahora todo se calcula, el increíble poder de los sentidos es utilizado, nada se deja al libre albedrío.
Los hoteles en su mayoría tienen un problema de identidad, hay demasiados hoteles, uno igual que el otro, todos tienen buenas camas…., todos parecidos, ¿qué es el extra?, ¿qué es ese algo especial?, eso es la IDENTIDAD, y como puedo transmitirle sutilmente esa identidad, como le llego a los sentidos al consumidor, esa es la pregunta del marketing competitivo del 2009. La respuesta es: crear una identidad olfativa, una marca plasmada en “olor”. Lo anterior (los olores) no se hace exclusivamente para hoteles o bancos, se realiza para ropa deportiva, fabricantes de productos electrónicos, no hay límite de productos o servicios.
El marketing de olores es un auténtico sueño desarrollarlo y se basa en una mezcla de olores, que por su sensibilidad y valor no se conoce mucho en el mundo hispanoparlante y no quieren muchos que se conozca.
No es nada nuevo que hay que llegar al consumidor por medio de los sentidos, utilizando la vista o el oído como tradicionalmente se ha realizado, sin embargo no se le ha dado la debida importancia al sentido por ejemplo del “olfato” por no guardar una relación directa con la tecnología.
Al asociar un olor a un producto o servicio, estos se vinculan fuertemente y quedan grabados en la memoria olfativa, de tal forma cuando el cliente percibe ese olor o fragancia, en automático asocia la marca.
Un dato importante, es que la Universidad de Rockefeller realizo una investigación y descubrió que las personas recordamos 5% de lo que vemos, 2% de lo que oímos, 15% de lo que probamos y 35% de lo que olemos, entonces…. ¿tiene o no importancia el olfato?.