
Por ejemplo la tarjeta de crédito que usted utiliza es monitoreada por sus bancos emisores, saben donde compra, cada cuanto lo hace y que compra, y pueden inferir una infinidad más de situaciones.
Las bases de
datos han originado un interés creciente en la explotación de estos
"datos", ya que ellas contienen “información
oculta” que una persona que no sea investigador profesional no puede
encontrar, ya que se encuentra totalmente fuera de sus expectativas y
posibilidades, aunque tenga la buena fé… de hacerlo.
Es importante
destacar que en un buen porcentaje (no todos) los gerentes
de marketing desconocen las metodologías analíticas que la investigación de
mercados comercial les puede proporcionar, muchos contratan a empresas o
consultores que lo único que hacen es “contar” las respuestas y volverlas
porcentajes…. los gerentes de marketing desconocen en su mayoría que es un análisis “univariable”, “bivariable” y “multivariable”,
y me atrevo a decir que ya han escuchado del DATA MINING y algunos no les parece relevante, sólo piensan en publicidad y promociones (por cierto ese es marketing de una sola P no de 4).
La Minería de
Datos (data mining) consiste en el análisis de grandes cantidades de datos con
el objetivo de encontrar relaciones “ocultas” y resumir los datos de una forma
nueva que es entendible y provechosa. Los vínculos y los resúmenes deducidos a
través de un ejercicio de Minería de Datos son muchas veces llamados modelos o
patrones. Ejemplos de data mining
incluyen ecuaciones lineales, clusters, gráficas, estructuras de árbol y
patrones recurrentes en series de tiempo, etc.... Pero, ¿de qué forma podría
ayudar a una empresa la utilización de la Minería de Datos?
simple, ayuda a conocer "mejor a los clientes de lo que ellos mismos se
conocen" y sirve para establecer relaciones "más estrechas e
inteligentes", lo que a largo plazo reforzará su capacidad de "retenerlos"(re-compras).
El tema es
amplio pero poco atractivo, ya que "evadimos
lo que no entendemos", trataré de ampliar en próximas publicaciones y
esclarecerles dudas.
Un consejo, si
nunca ha escuchado hablar de lo anterior a su “investigador”, ponga
sus barbas en remojo.